Los números de 2012

Los duendes de las estadísticas de WordPress.com prepararon un informe sobre el año 2012 de este blog.

Aquí hay un extracto:

The new Boeing 787 Dreamliner can carry about 250 passengers. This blog was viewed about 1.500 times in 2012. If it were a Dreamliner, it would take about 6 trips to carry that many people.

Haz click para ver el reporte completo.

El Urdangarin, La Urdangarina y el pastel de mierda

Los Undangarines

Los Urdangarines

Criadas y señoras ” The help”, es el título original de una estupenda pelicula que nos cuenta cómo hace apenas cuatro décadas , en el país mas poderoso y moderno  del planeta, aún se ejercía la seudoesclavitud sobre la población negra. En una de las secuencias, una de esas esclavas harta de tanto puteo y humillación, le regala a “su señora” una sabrosa tarta que devora con exagerada y casi obscena glotonería. Claro, que cuando se ha “jalao” mas de media “la negra”, le corta el punto dandole la receta, en la que existe un ingrediente secreto. Ese que hace, que una buena tarta, semejante a las que ha probado a lo largo de su vida, se convierta en una ambrosia inigualable: Mierda. Sí, mierda de su negro culo.

Acaba la peli y pongo la radio a ver si se aclara quién , cómo y sobre todo cuánto es el dinero que los gobiernos Balear y Valencianos han robado a los españoles en los innumerables casos de corrupción , y hasta donde llega la implicación de la Familia Real en semejante expolio.

Si existe un denominador común que a lo largo de los siglos ha caracterizado a los Borbones, además de por ser bon vivant, en el más amplio sentido de la palabra, ha sido, decía, su falta de luces, que no les ha impedido tener un olfato especial para casarse con otr@s aún mas endebles de neuronas. Quizás ni tan siquiera eso sea mérito suyo, sino del sabio refranero popular, que dice:  “Dos que duermen en el mismo colchón,, se vuelven de la misma condición”. Quizás por eso, según dicen, la Reina tan pronto notó los primeros síntomas (se hizo adicta de las series de Milikito, y un día se percató que llevaba horas canturreando por lo bajini, aquel pedazo de tema del grupo “Zapato Veloz” Tengo un tractor amarillo……, ) hace años que no duerme con su marido y parece que ha mejorado.

Marichalar tenía hecho el pedido a Picolín de dos camas separadas, pero ya era tarde: De vestir sobriamente, pasó en poco tiempo a llevar aquellos pantalones de cuadros, corbatas imposibles y renunciar al coche oficial, desplazándose por Madrid en patinete. No había remedio.

La que aguanta bien el tipo es Letizia, no sabemos como duerme, pero yo apostaría a que “lo ha pillao” y duerme en una de 90 de Ikea.

Les toca a los Duques de Palma: Ella no es que sea Madame Curie, pero “En el país de los ciegos…….”, es inverosímil que una Infanta estampe su firma un documento, sin leerlo sus asesores o alguien que le alerte de lo que va a firmar. ¿O para que leches pagamos a los 500 empleados de la zarzuela?.

Lo de Iñaki es de traca y sólo tiene dos explicaciones: O es idiota, o es idiota. Bueno, podríamos añadir una tercera y es que estaba tan seguro de su impunidad que no se molestó en robar finamente, sin dejar pistas, con todo bien atado como hacen y han hecho los de su clase desde que el mundo es mundo.

Para colmo, el otro imputado, “el cerebro” de todo este tinglao es un experto en economía, profesor de Iñaqui en “Master Bussines Administración Esabe”, (que traducido resulta; Pon la pasta y te doy el título),  un tío que en teoría debería ser un fenómeno y ha resultado ser otro inútil.

Si continuo con la tesis de “Quien duerme en el mismo colchón…..”, ¡Uy, uy, uy……! ¡Esto me huele a cama redonda! , aunque me parece que al final, pasará como siempre. Al Urdangarin y a la Urdangarina no les pasará nada, se irán a guachinton, que para eso Iñaki ha renovado su contrato con telefónica con un sueldo de 1.000.000€ mientras que nosotros pagaremos los platos rotos. Y como en la peli, nos comeremos las mierdas de otros , con la diferencia que lo haremos con gusto y como decía un periodista muy famoso, pelota y visionario el otro día en la radio: – La Monarquía saldrá fortalecida de esta situación.

Salud

Tusitaladecai

El cuaderno de Maya – Isabel Allende

Lo nuevo de Isabel Allende

“Es una historia contemporánea, sobre una chica americana”, dice de El cuaderno de Maya.

«Soy Maya Vidal, diecinueve años, sexo femenino, soltera, sin un enamorado, por falta de oportunidades y no por quisquillosa, nacida en Berkeley, California, pasaporte estadounidense, temporalmente refugiada en una isla al sur del mundo. Me pusieron Maya porque a mi Nini le atrae la India y a mis padres no se les ocurrió otro nombre, aunque tuvieron nueve meses para pensarlo. En hindi, maya significa “hechizo, ilusión, sueño”, nada que ver con mi carácter. Atila me calzaría mejor, porque donde pongo el pie no sale más pasto. Mi historia comienza en Chile con mi abuela, mi Nini, mucho antes de que yo naciera, porque si ella no hubiera emigrado, no se habría enamorado de mi Popo ni se habría instalado en California, mi padre no habría conocido a mi madre y yo no sería yo, sino una joven chilena muy diferente.»

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RELATO CORTO "COSAS Y CASOS DE CADIZ" CAPITULO VII

CAPITULO VII                        

Cada mañana se le hacía más cuesta arriba subir aquellas escaleras del edificio de oficinas. Amaba su profesión, pero cada día que pasaba,  su vida se parecía menos a aquella que Américo Guzmán, imaginó cuando terminó la Universidad. Se había convertido en un maldito burócrata, cuya  labor principal consistía en rellenar interminables formularios, redactar estúpidos informes que no servían para nada y leer la montaña de documentación que le llegaba a diario. La mayoría Boletines Oficiales en los que daban cuenta…, Que se modificaba por la presente, parcialmente el contenido del Decreto 569/94 en su artículo IV apartado III, que a su vez era una modificación del Decreto 1455/80 art 2 apartado XXI, que a su vez, te remitía a otro y otro Boletín, y todo eso al final se traducía en la aclaración de cualquier chorrada. Y eso en el mejor de los casos, pues normalmente, tanta modificación “aclaratoria”, no hacía más que hacer mas farragoso entender minimamente lo que allí se decía. No le extrañaba que en tiempos, la que fue Directora del BOE, se hiciera multimillonaria con “la mordida” que recibía de los proveedores de papel.

Cuando 15 años atrás, recién terminada la carrera, se vino a vivir a España, una de las cosas que más le llamó la atención, fue el grado de corrupción existente. Hasta entonces, pensaba que eso era patrimonio de los países tercermundistas, pero no. Constantemente veía un trasiego de sobres que cambiaban de manos, acompañados de frases del estilo de “ahí va lo tuyo…” o “no olvides incluir lo mío…” Al final, de tanto oírlo, te parece hasta normal, y con un “Total, todo el mundo lo hace…”, lavas la conciencia y tarde o temprano entras a formar parte del engranaje. Sólo es cuestión de tiempo.

Todas las tardes hacía algo de ejercicio en el gimnasio, pero aquella esplendida tarde de primavera decidió dar un paseo por la playa Victoria que estaba bastante concurrida para esa época del año. Personas mayores y parejas de novios que como él aprovechaban la bajamar para pasear descalzos por la orilla.

Fue entonces cuando Américo Guzmán recibió una llamada que cambió para siempre no sólo su vida, sino la de muchas otras personas que ni tan siquiera llegaría a conocer jamás…

Mientras intentaba sacudir el polvo de su carísimo traje, D. Antolin, lanzaba toda clase de improperios a aquellas personas que habían sido testigos de semejante “carambola” y que a pesar del “respeto” que le profesaban, no podían contener la risa.

En un intento de suavisar la situación y que la cosa no llegara a mayores, intenté explicarme y pedirle perdón. Incluso me ofrecí a hacerme cargo de los gastos de la tintorería, pero como era de esperar solo recibí en tono burlon un – ¡Hombre! ¿Mira quién tenemos aquí?, el insigne “Gestor Administrativo” del barrio. Y por lo que veo complementa su actividad con la de vulgar chorizo.

En un primer instante, no comprendí a qué se refería pero pronto lo adiviné, al ver como sus ojos de ave de rapiña, estaban clavados en el cuadro de Hipólito, que aún andaba por los suelos.


A pesar de estar entrado en carnes y con seguridad haber sobrepasado los 60 años, con la agilidad de una Gineta, se abalanzó sobre él y antes de que alguien pudiera reaccionar, Antolín se había hecho con el cuadro. Ya le tenía el ojo echado desde hacía tiempo. Lo había visto en alguna ocasión, cuando iba a cobrarle a su propietario e incluso llegó en cierta ocasión a hacerle una oferta, misera por supuesto, a Hipólito por él, recibiendo como respuesta un sonoro y rotundo ¡NO!.

La belleza del cuadro, pero más aún el gustazo de despojar a ese miserable de su bien más preciado, acentuaba el deseo de poseerlo. Tenía la seguridad de que más pronto que tarde el cuadro sería suyo.

Siguiendo con el mismo tono burlón, se apresuró a decir:


– El finado, que Dios lo acoja en el Reino de los cielos, tenía firmado un reconocimiento de deuda por el impago de varios meses de alquiler de su vivienda. Me llevo el cuadro en pago de la misma.´

Mi trabajo me costó impedir que los allí concentrados, no aprovecharan el momento y le arrebatasen el botín para devolvérmelo, y de paso, amparándose en la masa, darle una soberana paliza a semejante cabronazo, pero eso sólo empeoraría las cosas. Intervendría la Policía y tendría que dar demasiadas explicaciones. Lo primero, de donde había sacado el cuadro, y eso implicaría a Manuela y a su hijo. No, La única salida era recuperar el cuadro como fuese y esto incluía entrar en casa de D. Antolín y “tomarlo prestado”.


Había que elaborar un plan……

ANA ISABEL

ANA ISABEL

      Recuerdo perfectamente el día que te conocí. Primavera del 78. ¡No ha caido ná desde entonces! Partido de futbol en el patio del ya desaparecido colegio Valcarcel. Pelota que cae a la calle y yo encaramado a la tapia esperando que pasara alguien para que me la echase. De pronto lo que en un principio era un coñazo, se convirtió en una bendición. A lo lejos. Muuuy lejos (en aquella época veía), divisaba una “piva” que si no se torcía la cosa, pasaría justo donde estaba el balón. Eso,  si dos internos de Villamartin que venían en dirección contraria no llegaban antes.



En milésimas de segundo y tras realizar unos complejísimos cálculos utilizando variables tales como trayectoria, velocidad, distancia, tipo de calzado (ella tacones,  ellos tenis del piojito), caquitas de perros a sortear, dirección del viento y otras variables que omito, pues es por todos conocido que dicha proeza matemática solo es realizable y entendible, cuando se tienen 15 años y bajo unas determinadas circunstancias.

¿Quién no ha oído historias a los que la Ciencia busca una explicación? Personas que en situaciones límite, llevados por el pánico han realizado proezas tales como escalar una valla de 5 metros y no recordar absolutamente nada o cosas así. Pues lo mismo. Sólo es cuestión de estar motivado.. 

Con los curas,  jamás fui capaz de resolver el típico problema de los dos trenes.  Faltaba motivación…¡ Qué coño le importa a un chaval de 15 años conocer el punto y la hora que se encontrarían los dichosos trenes! Seguramente nunca, teniendo en cuenta la mierda de servicio que daba Renfe hace 30 años

La  cosa cambia cuando uno de “los trenes” es una rubia guapísima. Entonces todas las Neuronas se ponen a una e inmediatamente con alivio compruebas que ella llegará antes.

A pesar de los años transcurridos,  recuerdo como fue el encuentro: Eras (y sigues siendo) una rubia guapísima de ojos azules,  con  un pantalón vaquero amarillo con flores grandes.


Como estaba previsto me pasaste el balón. Nuestra conversación se limitó a darle las gracias y a decirte

– Rubia,  dime adiós, ¿no?
 un casi inaudible – Adiós, a la vez que te ponías
roja como un tomate.



Es verdad eso de que “el mundo es un pañuelo.” años después esa rubia guapísima de ojos azules se convirtió en mi cuñada pues resultó ser hermana de mi novia.

Dicen que es de mal gusto hablar de la edad de las mujeres aunque yo lo considero una estupidez sobre todo cuando se cumplen 50 años y aparte de mantenerte guapa, atesoras lo más importante que cualquier persona desea: Ser guapa por dentro.

Ya sabes el enorme cariño que te tengo. Puedes sentirte orgullosa, pues para mi tanto tú como tu hermana sois ejemplos y modelos  a seguir en muchas cosas. Aunque mucha “culpa” la tienen vuestros padres. Personas admirables como vosotras.


Un beso muy fuerte y Feliz cumple de tus primeros 50 años.

Te  quiere, tu “cuñao” Salva

Relatos cortos. "COSAS Y CASOS DE CÁDIZ" Capítulos VI y VII

CAPITULO VI
                                                                                              

A pesar del cachondeíto de Pepe, yo estaba convencido de que en aquel cuartucho estaba o había estado la clave del asesinato del pobre Hipólito, por lo que le pedí que me echara una mano a ver que encontrábamos. Después de una intensa búsqueda entre sus pertenencias que prácticamente se limitaban a un par de mudas de ropa y una viejísima maleta con algunas fotos, casi todas con su admirado Paco “El Pantera”, nos convencimos de que allí no había nada. Desanimado y cansado me senté en la cama, observando el desolado espectáculo de aquel cuartucho miserable, lleno de humedades y goteras. Me vino a la memoria la imagen años atrás de un sonriente Hipólito, que ilusionado me contaba que se había “independizado”, de las monjitas y había alquilado un cuartito en pleno barrio de La Viña.


– Ya sabes Perico, pa´qué quiero más, con tener un techo donde dormir, me conformo. La cocina y el váter son comunitarios, pero pal tiempo que voy a estar en casa….. Además, raro es el día que alguna vecina no me sube un platito de lo que guise, así que tengo techo, cama y comida. Ahora voy a comprar los avíos para darle un par de manitas de cal, para que esté limpito.


Pobrecito, la ilusión que tenía. Parecía como si le hubiese tocado un piso en la Avenida.


A juzgar por el estado en el que se encontraban aquellas paredes que un día fueron blancas, nunca más habían visto la cal de cerca.


– ¡Anda que no tenía mierda ni ná el Hipólito!. (exclamó Pepe) ¿Cuánto hará que pasó una fregona por el suelo?. Fíjate Perico, ahí en esa esquina como se nota que durante mucho tiempo, el jodio tuvo colgado un cuadro.Jajajaja






No pude resistir el impulso de dar un fuerte abrazo a Pepe, quien desconcertado, no entendía nada. ¡¡¡ el cuadro!!!, esa era la clave que andamos buscando. Estaba claro que alguien se lo había llevado. Seguramente, fue lo único que se llevó el chorizo que horas antes había visitado aquel mismo lugar.


Ahora recordaba, como hace años un día estando en “El Bizco”, entró “el Pantera”, preguntando por él. Creo que fue Leonardo quien le dijo que lo vio bien temprano cuando estaba abriendo su local y que llevaba los avíos de buceo, por lo que de seguro no volvería hasta la tarde.


– Bueno no importa, dijo, entrégale esto cuando le veas y dejó sobre el mostrador un cilindro de esos que se usan para meter planos y cosas así.


– Un regalo de “fin de curso”, dijo sonriendo. Dile que lo cuide y que cuando se encuentre desanimado, lo contemple atentamente. Ni siquiatra ni nada. Esta vista lo cura todo, concluyó con una carcajada.


Ni que decir tiene que apenas Paco dobló la esquina, todos nos abalanzamos sobre el cilindro, y en un periquete nos encontrábamos admirando un lienzo. Una bonita Marina. Pintado sin duda por el mismísimo Paco.

Sin lugar a dudas se trataba del mismo cuadro que Hipólito había recibido como regalo de Paco y que había permanecido colgado en esa pared desde aquel día.

 Mucho debió apreciarlo su dueño, cuando lo conservó y no lo vendio en épocas de necesidad. Teníamos que encontrarlo como fuera para lo que era imprescindible organización, por lo que le dije a Pepe que fuese “Al Torete” en busca de información. Yo mientras, preguntaría a los vecinos y por el barrio. Alguien tuvo que ver algo…

¡¡¡Cómo disfrutaba!!!. En esos momentos era consciente del poder que tenía entre esa gentuza. Se apartaban a su paso y le saludaban o más bien le reverenciaban. Sabía que lo hacían por puro miedo y que todos y cada uno de ellos le despreciaban profundamente, pero eso era lo mejor, esa sumisión a la que se veían obligados si no querían dormir esa noche en la calle. Mes tras mes, Antolín aguardaba ansioso a que llegase el día uno para ir a cobrarles el alquiler a esos robaperas, no sólo por el dinero, que aunque era cuestión importante, no podía compararse con experimentar nuevamente esa sensación de poder sobre aquellos seres miserables. En sus manos estaba prácticamente sus vidas. A libre albedrio podía echarlos a patadas de su propiedad o concederles una prórroga de pago a cambio, claro está, del pago de unos intereses leoninos. Y ejercer ese poder, le producía un placer indescriptible.


Mientras bajaba las escaleras de la casa del pobre Hipólito, oí un siseo, que me hizo volver la cabeza, pero no vi a nadie, por lo que seguí bajando. Una vez en el patio, aunque casi inaudible,  distinguí claramente, como una voz de mujer me llamaba por mi nombre. En una ventana del segundo piso, justo debajo del cuarto de Hipólito, una mano asomaba gesticulando que subiera. Ya en el rellano. De una puerta entreabierta, asomaba el rostro de una mujer, aunque bien pudiera ser confundido con la de un angel.


– Hola Manuela.


– Hola Perico. Pasa por favor y siéntate.

– Cuanto tiempo sin verte.Que pena lo del Hipólito, ¿verdad?.


Mientras hablaba, yo recordaba aquel verano. Tendríamos ¿catorce?, ¿quince años?, no recuerdo exactamente, lo único que ha quedado en mi memoria es aquellos días de playa, los paseos por el parque y la tunda que me dio su hermano Arturito, cuando le dijeron que yo andaba tonteando con ella.


• Si te veo con mi hermana prepárate Mameluco.






No me hizo Dios (si es que existe) para luchar contra las adversidades, así que ese fue el fin de nuestro noviazgo, y como el que no se consuela es porque no quiere, yo lo hice pensando que pocos chavales podían presumir de haber salido con sin duda, la chiquilla más guapa de Cádiz.


Aún Conservaba Manuela gran parte de esa belleza; unos impresionantes ojos verdes, un rostro limpioy sereno y sobre todo con una dulzura que jamás vi en otra persona. Su indumentaria totalmente negra me recordó que hacía poco más de un año había perdido un hijo víctima como no de la droga.


Me contó, que su hijo el pequeño, había tenido problemas con la justicia y que temía al igual que yo, (que ya lo había visto en varias ocasiones trapicheando en “El Torete”), que terminase como su hermano.


– Quiero enseñarte una cosa, espera, (dijo mientras entraba en su alcoba). Esta mañana, escondido en su cuarto, he encontrado esto…


El corazón me dio un vuelco cuando apareció de nuevo con nada más y nada menos que ¡el cuadro de Hipólito!


– Está arrepentido Perico, después de formarle una bronca de aupa, decidió devolverlo y yo misma, por si acaso, le acompañé, pero cuando estábamos a punto de abrir la puerta escuchamos voces, por la ventana vi que eras tú, y el resto ya lo sabes…, confio en ti y estoy segura que no se lo diras a la policía.





Prometiendole que no lo haría y deseándole mucha suerte, salí pitando. Tenía que avisar a Pepe, me decía mientras bajaba los escalones de tres en tres, cuando de pronto sin saber muy bien porque, se encontró rodando escaleras abajo. Ya en el patio sin posibilidad de rodar más, me disponía a incorporarme y “evaluar los daños” sufridos en mi cuerpo serrano tras semejante trompazo, cuando nuevamente algo pesad cayó sobre mi. Despues de unos segundos, que me parecieron interminables. Logre no con poco esfuerzo apartar un asqueroso trasero de mi cara. Aunque aún mas repugnante era su dueño: El mismísimo D. Antolin Mier de Cilla. Ser usurero, mangante y estafador. Un depredador mezcla entre tiburón y rata de cloaca.

Continuara….

Relato corto "Cosas y casos de Cádiz" CAPITULO V

 

     
                                   CAPITULO V

 Aquella mañana, mientras tomaba su café en el club de empresarios D. Antolín Mier de Cilla, no pudo evitar dar un salto de alegría. Menudo notición acababa de leer en el Diario de Cádiz: Hipólito Gómez Tristón, muerto. ¡Cojonudo!, un pordiosero menos y sobre todo un inquilino que dejaba libre uno de sus “partiditos” con renta antigua. No tendría ningún problema en encontrar un nuevo inquilino cobrándole 4 o 5 veces más de lo que le pagaba el borrachín de Hipólito, ese desgraciado al que apodaban en su barrio algo así como “Pesqui” , “Pesco”…… o que se yo. Daba igual como se llamara ese paria, ahora mismo iría a cambiar la cerradura, no fuese que algún “ocupa” invadiera su propiedad, además, el muy desgraciado le debía dos meses de alquiler y de una u otra forma pensaba cobrarlos.
Rápidamente se dirigió a casa de Hipólito. Por el camino practicaba su juego favorito, que consistía en ir contando las fincas de su propiedad que se encontraba a su paso: 1, 2, 3, 4,…7,… Durante años ejerció como Director de la sucursal del Banco Hispano Americano, a la vez que se benefició siempre que pudo realizando directamente o participando en negocios no siempre legales relacionados con la especulación inmobiliaria. Fue uno de los que trincó una millonada cuando en los años 80 construyeron en lo que fue la Plaza de Toros de Cádiz un buen número de viviendas de lujo de 50 millones de pesetas de las de hace 30 años, y aunque para la historia el ultimo festejo que se celebró en la malograda plaza fue del “Bombero Torero”, para muchos gaditanos la última “cuadrilla “ que pisó el albero, estuvo formada por rateros de guante blanco, ventajistas y afectos al Regimen, que lograron su demolición para dar semejante pelotazo inmobiliario, que para mas inri fue celebrado con gran algarabía por el pueblo llano, al que convencieron con la milonga de que durante la guerra civil, se utilizo como lugar de fusilamiento. Esto era cierto, pero si por ese motivo hay que derruir una finca, plaza de toros, campo de fútbol o cualquier sitio donde los fascistas cometieron todo tipo de atrocidades, tendrían que tirar medio Cádiz. Empezando por el Castillo de San Sebastián, escenario del primer fusilado en Cádiz, el Gobernador Zapico, por orden de un compañero de armas, (pues Zapico era militar) y lo que es la vida: mientras al traidor se le puso una avenida a su nombre, Zapico 75 años después, sigue siendo un desconocido en Cádiz.

Volviendo a la vida y obra de D. Antolin, años después, su nombre sonó como uno de los principales “asusta viejas” de la ciudad que presionan a inquilinos que pagan alquileres bajos para que abandonen sus viviendas y poder comprar así los inmuebles en los que viven (para demolerlos y construir nuevas viviendas o simplemente para conseguir mayores rentas). Eso precipito su “prejubilación” del Banco, pero poco le importaba, pues para entonces ya era inmensamente rico.
Continuará…